no siempre
cada tanto
uno agarra un trapito
y con mucha mucha paciencia
lo moja en ese enchastre
en esa mesa vieja y sucia
que es el alma, no?
lo moja en ese enchastre
tan desagradablemente propio
de migajas de comidas pasadas
de vinos derramados
-la mancha nunca sale-
de desechos, desperdicios desterrados
y moja allí este trapito
tratando de limpiar un poco
-porque así no se puede comer,
asi de sucio-
pero después de un tiempo
el problema
lo que pasa
es que la mugre ya no sale.
Guido.-
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